El cuento del pescador y el empresario

Muchas veces las historias son la mejor manera que tenemos de comprender nuestras propias realidades. A pesar de tener delante de nosotros la solución a la mayoría de nuestros anhelos y necesidades, nos viene muy bien leer o escuchar las vivencias de otras personas para darnos cuenta del camino que debemos escoger.

Esta pequeña historia, es sin duda la demostración de que, en muchas ocasiones, más no es mejor. De hecho, muestra cómo vivimos obsesionados por avanzar hacia un lugar en el que puede que ya estemos desde un inicio sin habernos dado cuenta.

Lo vas a entender mucho mejor en el momento que lo leas.

El pescador y el empresario

Un gran empresario, vestido con ropas caras y actitud triunfadora, iba caminando por el puerto, cuando se encontró con un humilde pescador. El pescador, que trabajaba con sus redes y una pequeña barcaza, tenía un cubo lleno de muchos peces que acababa de pescar.

El empresario millonario le pregunta:

-Escúcheme, ¡usted es bastante habilidoso! ¡Parece un pescador realmente bueno! Usted sólo y con esa diminuta barca ha pescado muchos peces. ¿Cuánto tiempo le ha dedicado hoy a la pesca?

El pescador respondió:

-Pues mire la verdad es que nunca me suelo despertar antes de las 8 y media de la mañana. Desayuno con mis hijos y mi mujer, luego acompaño a mis hijos al colegio y a mi mujer a su trabajo. Voy relajadamente leyendo el periódico hasta llegar al puerto, donde cojo mi barquita para salir a pescar. Estoy alrededor de una hora u hora y media como mucho trabajando, y vuelvo con los peces que necesito, ni uno más ni uno menos. Después voy a preparar el almuerzo a casa, y paso la tarde descansando, hasta que llegan mis hijos y mi mujer y disfrutamos haciendo cosas juntos en familia. Además, algunas tardes voy con mis amigos a tocar la guitarra.

El rico empresario le preguntó:

-Entonces, ¿me cuenta que en 1 sola hora ha pescado todos esos peces? ¡Entonces sin duda es un gran pescador! ¿Ha pensado alguna vez en dedicarle más horas al día a la pesca?

¿Y para qué? Respondió el pescador

-Pues porque si estuviera más tiempo pescando, por ejemplo, unas 8 horas, podría tener 8 veces más peces, y ¡así mucho más dinero!

– ¿Y para qué?

– Pues con más dinero usted podría reinvertir en un barco de mayor tamaño, o incluso poder contratar a más pescadores para que salgan a trabajar juntos y así tener más cantidad de peces.

– ¿Y para qué?

– ¿Pero no lo comprende? Con este pequeño gran imperio de pesca, sólo se tendría que preocupar de organizar y gestionar todo. Podría tener tiempo libre para hacer lo que quiera en sus días. No tendría que levantarse temprano nunca más, podría desayunar cada día con su familia, acompañar a los niños al colegio, jugar con ellos por las tardes y tocar la guitarra con sus amigos.

El pescador respondió, ¿acaso esto no es lo que ya tengo?

¿En qué piensas al leer esto?

Quizá nuestra vida ideal está mucho más cerca de lo que creemos. Pese a ello, seguimos luchando cada día por conseguir algo que, en muchos casos, nos está robando vida.

A nosotros este cuento nos hace pensar en nuestro (bastante reciente) pasado laboral. Cómo tratábamos de conseguir día a día, entre situaciones de estrés y malos hábitos, algo que sin saberlo ya tuvimos. Queríamos progresar y crecer a nivel laboral, para lograr ese estatus y bienestar económico que nos permitiese llevar la vida que anhelábamos. ¿Pero sabéis algo? Nos dimos cuenta de que antes de meternos en todo eso, ya teníamos esa vida por la que estábamos peleando.

Nos dimos cuenta a tiempo y pudimos cambiar de rumbo. Sin duda, nuestra salud nos lo agradeció.

Simplificar a veces es sinónimo de multiplicar

Sí, de multiplicar los ratos de vida, las experiencias y la emoción por hacer aquello que amamos.

Antes de meterte en un camino espinoso (laboralmente hablando) piensa si realmente va a merecer la pena. ¿Cuánta vida te va a costar ese sueldo? Si te lo planteas así, quizá lo veas desde una perspectiva en la que prime tu bienestar por encima del estatus económico y laboral.

Antes de despedirnos por hoy, desearte un muy feliz y provechoso día, y recordarte que si te ha gustado esta entrada, puedes suscribirte al podcast en Ivoox o en Spotify y compartirla con alguien cercano a quien pienses que le puede venir bien. ¡Gracias y hasta la próxima!

#TOCAVIVIR

*Los libros empleados y mencionados en las Meditaciones Diarias y posts de tocavivir.com puedes encontrarlos en el apartado «Libros» que encontrarás en el Menú Superior.

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